Contrastes dolorosos en San Telmo
Se abre un grifo y brota el agua potable; se abre otro grifo y sale agua caliente; un cuarto de baño higiénico, ducha, jabón… irse a la cama sin hambre. Escuela para los hijos, vacunas… Todo esto es rutina, o lo parece; sin embargo, debe ser un sueño utópico para miles de millones de personas en todo el mundo. Y ahora, con el exorbitante encarecimiento de los alimentos, será peor.
Calle Humberto I, cerca de Balcarce; una larga fila de personas que esperan que les den alimentos. A menos de cien metros, en la plaza Dorrego hay caros restaurantes y bares concurridos por turistas y personas pudientes de otros barrios que vienen a San Telmo. Frente a la plaza, un "hotel boutique" recientemente inaugurado. Dos caras de una misma moneda.
